Dentro de este tipo de intervención, el beneficiario recibe atención a través de sus familiares o su entorno más cercano.
Para ello, las familias participan en reuniones, charlas, actividades, cursos o conferencias, y reciben así asesoramiento y orientación para una amplia variedad de situaciones, dependiendo de las necesidades presentadas por el beneficiario.
Involucrar a la familia o a personas significativas del entorno del beneficiario en su proceso de desarrollo y madurez personal es fundamental para que éste pueda sentirse acompañado en dicho proceso por las personas más importantes en su vida.